martes, 25 de octubre de 2011

Esto es todo, amigos.


Un acorde roto sobre aquella guitarra. Algo que no termina de encajar aquí y ahora; en este salón donde desaparezco por horas, algunas fotos me reclaman hacer digno su pasado, no hacer trizas el presente. Quiero que lo imagines. Que lo sientas; cuando la inercia es más fuerte que el mazazo continuo, que el silencio como respuesta, que las llamadas que no llegan, que el ¿Cómo estás? Que no termina de pronunciarse. Es cuando el despertador suena...otra vez.
Cuando respiras a mañana en una ciudad, en cualquier ciudad...que te diga mucho, o tal vez nada. Qué más da; las seis de la mañana llegan a cualquier cama todos los días. Tus ritmos se hacen sentir más incómodos porque no te encajan, porque no te viven a ti... ni tú a ellos. Suenan a acorde roto.
Algo se va quebrando con los días;
No consigo
tocarme la punta de los dedos,
cantar sin ir borracha
ir en la bici sin frenos
y el mundo ya no cambia si lo pienso.

1 comentario:

  1. "las seis de la mañana llegan a cualquier cama todos los días"

    !!

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